el PALACIO ARZOBISPAL
Es uno de los edificios civiles con más solera e historia de la ciudad. El que nació como “Casas del Obispo” por el año 1119 tras la reconquista de la ciudad por Alfonso I y como consecuencia de la expresa donación de los terrenos que hiciera Gastón de Bearne al entonces primer obispo de la ciudad, Pedro de Librana. Se eligió un lugar privilegiado, frente a la nueva Catedral dedicada al Salvador –anteriormente Mezquita aljama- quedando protegido por la muralla frente al Ebro. El edificio ha sido testigo destacado del paso de las más altas personalidades ya que a las funciones de residencia de la mayor dignidad eclesiástica, se suma que la casa palacio sirvió además como morada de reyes en sus visitas a la ciudad convirtiéndose en sede de la Corte por el tiempo que durara la estancia. Un lugar con tanta historia es sin duda un crisol de todos los estilos artísticos que se han desarrollado en los 900 años que atesora el edificio. Tras la profunda restauración de parte de sus sala...
